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Medicina Deportiva

El deporte en el síndrome post-vacacional vs. periodo de inactividad

No existe consenso en la sociedad científica sobre la definición exacta o la existencia real de este “síndrome postvacacional”, pero se considera que es producto de que en gran parte de nuestro entorno el trabajo se tiene por una actividad negativa, obligada y sacrificada; en las sociedades en que se considera el trabajo como algo creativo, con sentido por sí mismo y digno para el ser humano, el estrés postvacacional prácticamente no existe.

Sin embargo, no todos lo padecen, y es importante no confundirlo con una desgana puntual o que se prefiera estar de vacaciones antes que trabajar. En algunos casos, la presión de la vuelta al trabajo llega a ocasionar verdaderos cuadros de estrés agudo con todas las manifestaciones emocionales, del comportamiento y físicas que lo caracterizan: malestar, ansiedad, depresión, disminución del rendimiento, palpitaciones, sudoración, aumento de las frecuencias respiratoria y cardíaca, temblores, cambios de humor, etc. Estos signos y síntomas de estrés los manifiestan con mayor frecuencia las mujeres, probablemente por desarrollar actividades en un entorno socio-familiar de mayor presión.

Si estos cambios adaptativos se perpetúan más allá de unos días, puede aparecer un verdadero síndrome de ansiedad generalizada o un llamado estrés crónico que manifestará una clínica específica y que puede requerir tratamiento específico, si se llega a esta situación lo mejor es consultar con un especialista.

Período de inactividad

Independientemente del tiempo que su cuerpo necesite para oxidarse, lo que está claro es que ciertas capacidades físicas disminuirán si usted no las trabaja, y se dará cuenta de ello con solo estar atento a las señales de su cuerpo.

Semejante al S. post-vacacional tenemos períodos de inactividad que afectan al corredor:

Causas:

Las lesiones y sus respectivos tiempos de recuperación, los problemas por horarios u obligaciones inesperadas y la falta de incentivo, el combustible esencial para cualquier deportista, son algunas de las posibles causas que integran la lista. En estas situaciones hay un factor importante que no hay que dejar de lado: el tiempo de inactividad.

Si se tiene una rutina o se practica algún deporte periódicamente y optamos por dejarlo por algún motivo, hay que tener en cuenta que la facilidad -o dificultad- para retomarlo dependerá del plazo en el que se esté inactivo.

Es fundamental mantener el recuerdo a nivel cerebral y en todo el organismo la conveniencia de mantener una rutina de ejercicio, con el fin de no entrar en círculos viciosos, en donde podría hacer su aparición un enemigo de toda persona, la obesidad, que influiría de forma negativa en la motivación para salir de casa. El aspecto positivo que hay que mostrar al cuerpo y a la mente, es lo útil que resulta para todos ejercitarse, no sólo los fines de semana sino al menos 3 o 4 días, siempre que sea posible.

Si comparamos los corredores profesionales con los populares, en los primeros el estar 3 meses de inactividad les puede afectar menos que 2 meses en los populares. Tan sólo perderían la mitad de su capacidad aeróbica, mientras que los populares la perderían toda.

El motivo de esta diferencia puede que esté en que el corredor recreacional no disponga del tiempo necesario para ejercitarse desde el plano muscular con la asistencia regular a un gimnasio. El tipo y el período de reintegración va a depender de la condición previa al plazo de inactividad.

Si no se hace la vuelta a la actividad de una forma progresiva seguramente se pueden producir lesiones de mayor o menor gravedad y fatiga con el consecuente descenso de rendimiento y pérdida de motivación y gusto por el ejercicio.

Qué podría hacer un corredor popular para superar esa etapa de inactividad?

Cuando queremos volver a recuperar la forma después de un parón hay tener paciencia y llevar una progresión en el entrenamiento. El deportista debe hacer un trabajo mental para dosificar sus ansias de entrenar y sus ganas de intentar recuperar el tiempo perdido.

– El primer síntoma de que se está excediendo en su parón deportivo se refleja en el sistema cardiovascular, “en una pérdida de eficiencia ante las actividades cotidianas, es decir, un incremento de la frecuencia cardíaca ante esfuerzos relativamente ligeros

Tenemos que tener en cuenta el estado en que se encuentra nuestro cuerpo a nivel físico (elasticidad, fuerza, resistencia, velocidad, peso, dolores o molestias musculares y tendinosas, si existen todavía en caso de haber parado por lesión) y mental (motivación, confianza, estrés, objetivos…) y a partir de ahí afrontar la vuelta a la actividad.

Si el motivo de la parada ha sido una lesión, se deben realizar ejercicios específicos de estiramiento y potenciación de la zona afectada para evitar que se lesione de nuevo o se produzcan descompensaciones a nivel tendinoso, muscular o articular.

Variar si se puede el tipo de deporte (bicicleta, carrera, natación) para estresar menos nuestro sistema músculo-tendinoso-articular.

– Importantísimos también los ejercicios de estiramientos y de fortalecimiento muscular. Se asemejaría al inicio de una temporada (pre-temporada) tras un descanso.

25 Minutos en bicicleta, a ser posible al aire libre.

– En cuanto a correr, partir de cero, sin prisa alguna y correr por sensaciones. Si es necesario se camina y corre.

Depresión post-vacacional

Está comprobado, septiembre es el mes de la depresión postvacacional y la vuelta a la rutina por excelencia. Tornar a los viejos hábitos también significa retomar el estilo de vida saludable y el ejercicio, y si eres de las que se han propuesto frecuentar el gimnasio y adoptar una rutina ‘fitness’ a pesar de todas las adversidades, hay una cosa que tienes que saber. Sobre todo aquellos días en los que sales de trabajar cansada.

¿Sabías que hacer deporte estando estresado hace que rindas mucho menos que si realizas ejercicio motivada y contenta? Numerosos estudios científicos avalan la relación entre el cansancio mental y el rendimiento físico, como el realizado por la Universidad de Gales, en el que se invitaba a varios sujetos a ver una película relajadamente mientras otros jugaban a un videojuego que requería máxima concentración. Después de una hora ambos grupos realizaron un test de resistencia en bicicleta, ¿el resultado? Los que jugaron al juego experimentaron niveles de esfuerzo físico más elevados respecto a los que vieron la película.

¿Y esto qué significa? En términos de esfuerzo, sentarse al ordenador y realizar un trabajo complejo durante 90 minutos tiene el mismo efecto (en cuestión de fatiga) que saltar a una comba 100 veces. Sorprendente, ¿verdad? Es decir, que si estás mentalmente fatigado, mejor que realices una sesión de ejercicio más relajada y seas consciente de que no vas a estar al cien por cien.

La solución al problema de la fatiga mental -y como contrarrestarla-, sobre todo si se quiere dar el máximo físicamente, es una cuestión que se está estudiando en medicina deportiva desde hace décadas y cuyos estudios revelan nuevos datos, como los publicados por la Universidad de Canberra. En dichas investigaciones se explica que este cansancio deriva del cúmulo de una sustancia química de nuestro cerebro, la adenosina. Pero, ¿qué hace exactamente?

Para entendernos, la glucosa es el principal carburante de nuestro cerebro, y cuando éste necesita más cantidad la coge de otras secciones cerebrales. Esta carencia de ‘gasolina’ provoca un aumento de los niveles de adenosina, la sustancia de la que hablamos; ycuando la adenosina aumenta, bloquea la liberación de neurotransmisores como la dopamina (de vital importancia en las funciones motoras). ¿El resultado? Aumenta la percepción del cansancio y disminuye la motivación, o dicho en otras palabras, estamos ‘KO’.

La solución para este problema es sencilla, descansar y descansar, ya que los niveles de adenosina aumentan cuando dormimos poco. No te martirices si un día no te sientes al máximo, prueba otras disciplinas más relajadas como el yoga o el pilates, con las que además de desconectar, tonificarás la figura.

Referencias:

http://elpais.com/elpais/2015/05/12/buenavida/1431428749_004737.html

http://www.latam.discovery.com/noticias/como-volver-a-entrenar-despues-de-un-periodo-de-inactividad/

http://www.cmdsport.com/running/entrenamiento-running/cmo-volver-a-entrenar-despus-de-un-periodo-de-inactividad/

http://www.elmundo.es/yodona/fitness/2018/09/05/5b8022ccca4741814b8b4637.html

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