Medicina Deportiva, Medicina Preventiva, Neurología

La enfermedad de “estar sentado”

 

00 - Frente al ordenador

Ocho o nueve horas sentado frente al ordenador, con luz artificial y respirando el aire que sale del sistema de ventilación. Esta es la situación a la que se enfrentan diariamente miles, millones de personas durante su trabajo. Las condiciones laborales se han modernizado y el avance, además de las consiguientes mejoras, afecta directamente a la salud del empleado.

Problemas comunes, como dolor de espalda o alteraciones de la visión, y otros no tan habituales, como lipoatrofia semicircular, son trastornos que parecen estar relacionados con el entorno de la oficina.

Es necesario aprender que el cuerpo tiene un ritmo que necesita ser estimulado, porque el estar “paralizado” no solo genera consecuencias en los órganos internos sino que también aparecen enfermedades relacionadas con los músculos y huesos. “Al permanecer sentados, demasiado tiempo, dejas sin uso o en reposo, músculos que son importantes, como los que nos ayudan a mantenernos de pie y nuestra postura erguida”

La forma correcta de sentarse en una silla para trabajar, esto es, espalda recta y sin llevar los hombros hacia delante y deben estar relajados; antebrazos sobre la mesa o en brazos de la silla, codos doblados a 90º, lumbares apoyados en la silla y pies tocando el suelo o cualquier soporte, jamás que queden colgando en el aire.

Ahora citaremos algunos de los trastornos ocasionados por mantenerse sentados durante el tiempo de trabajo laboral y/o sentados ante el televisor durante horas:

– Sequedad ocular: Fijar la vista durante mucho tiempo sin descansar deriva en una reducción del ritmo de parpadeo y en una menor cantidad de lágrima lo que conduce a una mayor sequedad ocular. Aquellas personas que pasan mucho tiempo delante del ordenador pueden desarrollar el denominado ‘síndrome de pantallas de visualización’. Y es que de un parpadeo normal, de 25 movimientos por minuto, se puede pasar a otro de siete movimientos al minuto. ¿Consejos? Instalar un protector de pantalla y desviar los ojos en forma esporádica, fijándolos en una superficie alejada.

“A veces, en edificios con mucha sequedad por el aire acondicionado, es necesario instalar humidificadores en la oficina”. Ya se habla de la posibilidad de volver a abrir las ventanas en edificios completamente cerrados.

Los periodos de descanso dentro de la jornada laboral son también importantes. No realizarlos, además de favorecer los problemas oculares, puede predisponer a sufrir un mayor estrés. “En el mundo del trabajo, el estrés es uno de los principales factores que puede desencadenar la aparición de una migraña. Entre un 12% y un 14% de los trabajadores padece migrañas

– Estreñimiento: Alteración del intestino que consiste en una excesiva retención de agua en el intestino grueso y el consiguiente endurecimiento de las heces, por lo cual se hace muy difícil su expulsión.

Pérdida de musculatura: Los abdominales y los de la espalda son los primeros que sufren, se debilitan y atrofian, impidiendo que tengamos una buena postura al estar de pie y sentados. También se ven degenerados los músculos del glúteo y el psoas ubicado lateralmente en la región lumbar de la columna vertebral y la cavidad pélvica. Aparte, los del cuello y hombros se ven sobre exigidos por las malas posturas. Se contracturan y vuelven rígidos, y con el paso del tiempo van perdiendo, su flexibilidad provocando, a veces, dolores en cuello y nuca, que se puede irradiar a la cabeza y la persona lo sentirá como una cefalea.

– Huesos blandos: Caminar o correr hacen que los huesos de la cadera y parte inferior del cuerpo sean más densos y fuerte. Los científicos atribuyen a que el reciente aumento de los casos de osteoporosis se debe la falta de actividad, porque lo único que disminuye esta enfermedad es el ejercicio aeróbico y no las pesas.

– Pensamiento más lento: Cuando los músculos están en movimiento, bombean sangre fresca y oxígeno a todos los órganos. En este intercambio en el cerebro se liberan todo tipo de productos químicos para mejorar el estado de ánimo y del cerebro, pero en modo sedentario, se ralentizará la función cerebral.

– Psicológicas, “soy un esclavo”: Si me dedico monotemáticamente a una actividad y además, lo que hago no me es agradable, se generará un factor de estrés que podría llevar a la persona a sentirse esclavo de una silla por tener que permanecer en ella todos los días. Con el tiempo, se podrá desarrollar cuadros depresivos. Ahora, atención que lo mismo ocurre cuando se ve excesiva TV, porque ocasiona desordenes del ánimo donde sólo se le da sentido a la vida al estar frente a la televisión. También este trastorno psicológico disminuiría los niveles de inmunidad.

El síndrome del “ratón”: El uso de la computadora durante jornadas prolongadas suele provocar molestias en la muñeca y el codo, que a largo plazo pueden derivar en tendinitis. En los últimos 10 años, se ha triplicado el llamado “síndrome del ratón”, pero puede evitarse con el uso de teclados y ratones ergonómicos y realizando rotaciones frecuentes de muñeca.

– Workaholic (adictos al trabajo): Quien dedica más de 12 horas al trabajo, deposita su autoestima sólo en los logros laborales y deja en un segundo plano su vida personal es un workaholic. Se calcula que la adicción al trabajo afecta a más de 20% de la población trabajadora mundial, en su mayoría profesionales varones de entre 35 a 40 años que desempeñan altos cargos. Algunas formas de estrés y desórdenes de personalidad obsesivos-compulsivos pueden estar relacionados con el trabajo.

Aunque el término workaholic generalmente tiene una connotación negativa, se usa a veces para personas que expresan fuerte motivación hacia una carrera u oficio.

Existe un trabajo de investigación muy reciente en el que están involucradas las mujeres y señala que:

“Las células de las mujeres mayores sedentarias tienen un aspecto mucho más envejecido que su edad real”

Quizá envejezca mucho más rápido si pasa mucho tiempo sentado, advierte un nuevo estudio.

Los investigadores, que evaluaron a casi 1,500 mujeres mayores, encontraron que las que pasaban la mayor parte del día sentadas y hacían poco ejercicio eran biológicamente ocho años más viejas que la edad real de las mujeres.

“Nuestro estudio encontró que las células envejecen con mayor rapidez con un estilo de vida sedentario. La edad cronológica no siempre se corresponde con la edad biológica“, apuntó el autor líder, Aladdin Shadyab, de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en San Diego.

Las mujeres, de 64 a 95 años de edad, respondieron a cuestionarios y usaron un dispositivo durante siete días para registrar sus niveles de actividad.

El estudio no establece una relación causal entre el envejecimiento acelerado y la falta de ejercicio.

Pero “las discusiones sobre los beneficios del ejercicio deben comenzar cuando somos jóvenes, y la actividad física debe continuar siendo parte de nuestras vidas a medida que envejecemos, incluso a los 80 años“, enfatizó Shadyab en un comunicado de prensa de la universidad.

Específicamente, los investigadores encontraron que las mujeres que pasaban sentadas más de 10 horas al día y hacían menos de 40 minutos de actividad física de moderada a intensa al día tenían unos telómeros más cortos. Son las tapas al final de las cadenas de ADN que protegen a los cromosomas del deterioro.

Los telómeros se acortan de forma natural con la edad, pero los factores de la salud y del estilo de vida (como fumar y la obesidad) pueden acelerar el proceso.

Unos telómeros recortados se vinculan con la enfermedad cardiaca, la diabetes y el cáncer, explicaron los investigadores en las notas de respaldo.

“Encontramos que las mujeres que pasaban más tiempo sentadas no tenían unos telómeros más cortos si hacían ejercicio durante al menos 30 minutos al día, la directriz nacional recomendada“, apuntó Shadyab.

Shadyab y sus colaboradores planifican estudios futuros para examinar el vínculo entre el ejercicio y la longitud de los telómeros en adultos más jóvenes y en los hombres.

El estudio aparece en la edición en línea del 18 de enero de la revista American Journal of Epidemiology. University of California, San Diego.

→→   Otros estudios ahondan también en la “Enfermedad de estar sentado:

Un estilo de vida sedentario es una causa frecuente de obesidad, sobrepeso y otros factores precursores de enfermedades como la diabetes, hipertensión, deterioro de las articulaciones y otros graves problemas de salud. Pero, ¿esto es suficiente como para considerar la falta de ejercicio como una enfermedad?

A esa pregunta responde con un sí rotundo Michael Joyner, fisiólogo de la Clínica Mayo (EEUU), en un artículo que publica la revista ‘The Journal of Physiology’.

La falta de ejercicio prolongada hace que el cuerpo no esté en buena forma física junto con numerosos cambios metabólicos y estructurales: la frecuencia cardiaca puede aumentar excesivamente durante la actividad física, los huesos y los músculos se atrofian, disminuye la resistencia física y el volumen sanguíneo.

Además, habitualmente cuando aquellas personas que no están en forma intentan hacer ejercicio, se suelen cansar rápidamente o sufren mareos u otros trastornos, por lo que suelen abandonar rápidamente el ejercicio y entonces su problema empeora.

Varios estudios médicos muestran la relación entre numerosas patologías y la falta de ejercicio, como la fibromialgia, fatiga crónica y el síndrome de taquicardia postural ortostática (un ritmo cardiaco acelerado cuando la persona se pone en pie o a un cierto nivel de ejercicio).

Con demasiada frecuencia, para estas personas se prescriben medicamentos en lugar de un ejercicio progresivo, cuando un estudio reciente demostró que 3 meses de entrenamiento puede revertir o mejorar los síntomas de este síndrome.

Si la inactividad física fuera tratada con un problema médico en sí mismo más que simplemente como una causa de otras enfermedades, los médicos serían más concienciados del valor de prescribir ejercicio y programas formales de rehabilitación que incluyan terapias cognitivas y conductuales.

Joyner da un mensaje a quienes han llevado una vida sedentaria y están intentando ejercitarse: “no saltes al otro lado e intentes entrenarte para una maratónComienza con metas razonables y hazlo poco a poco“.

La edad es el principal factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares (ECV) y esto se debe en parte a la rigidez de las grandes arterias y el desarrollo de la disfunción endotelial vascular elásticas (por ejemplo, disminución de la vasodilatación dependiente del endotelio, EDD).

Por el contrario, el ejercicio aeróbico regular se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Resistencia adultos de mediana edad / mayores de ejercicio entrenados demuestran menor rigidez elástica grande común y una mayor EDD que sus pares sedentarios.

Con caminar diariamente a paso ligero, los adultos sedentarios de mediana edad / mayores muestran rigidez reducida y mejoraron EDD. Los mecanismos subyacentes a los efectos del ejercicio aeróbico regular en gran rigidez de las arterias elásticas con el envejecimiento son en gran parte desconocido, pero es probable que incluyan cambios en la composición de la pared arterial.

La ciencia no deja de sorprendernos, y nos enseña que con pequeños entrenamientos a lo largo del día se puede mejorar nuestra forma física y nuestra salud, con el plus de conseguir mantener estable nuestro nivel de azúcar en sangre. En este enlace que viene a continuación, el cardiólogo Iñaki Lekuona nos habla del peligro del sedentarismo.

Di no al sedentarismo

El “ejercicio-snack“, la nueva forma de fitness saludable que viene para ayudarnos a sobrevivir al “nuevo tabaco del siglo XXI“: estar sentados 8 horas al día en maratonianas jornadas laborales. Descubre en este artículo como incorporar este método a tu rutina diaria de trabajo.

Pasar muchas horas sentado podría aumentar el riesgo de calcificación de las arterias coronarias

Cada hora estando sentado se asocia con un aumento del 14% de calcio en las arterias coronarias (CAC), independientemente de los factores de riesgo tradicionales, como es la actividad física, en un estudio realizado a personas de mediana edad sin enfermedades cardiovasculares.

Nuestro estudio contribuye a la creciente evidencia de las consecuencias que tiene para la salud el hecho de estar sentado demasiado tiempo“, y parecen ser distintas de las de “ejercitarse muy poco“, lo que sugiere que “el aumento de la aterosclerosis subclínica puede ser uno de los mecanismos mediante los cuales el comportamiento sedentario aumenta el riesgo cardiovascular”, según aseguró la Dra. Jacquelyn Kulinski, del Colegio Médico de Wisconsin, Milwaukee.

Como personal sanitario, realmente creo que tenemos que empezar a pensar en que la falta de ejercicio y pasar demasiado tiempo sentado son dos factores distintos, aunque ambos afectan al riesgo cardiovascular“, subrayó. Necesitaremos más estudios para investigar la posible forma de intervenir para desalentar la conducta sedentaria y para ver si estas intervenciones mejorarían la salud cardiovascular, dijo Kulinski en una rueda de prensa.

Los investigadores examinaron los datos de 2.031 personas de entre 20 y 76 años que participaron en el Dallas Heart Study, con una edad media de 50. Poco más de la mitad (62%) eran mujeres, y alrededor del 50% eran de raza negra.

A los participantes se les hacía una tomografía computarizada para medirles el CAC; un nivel de CAC por encima de 10 se consideraría positivo, mientras que un nivel de CAC por debajo de 10, sería negativo. Los participantes usaron un reloj acelerómetro durante, al menos, 4 días para medir los movimientos del cuerpo, que eran clasificados como sedentarios, actividad ligera (no ejercicio), o actividad física de moderada a vigorosa.

En promedio, los participantes eran sedentarios durante 5,1 horas al día, pero este resultado variaba desde 1,1 hasta 11,6 horas al día. Tanto personas mayores, como personas con un índice de masa corporal (IMC) más elevado, y las personas con diabetes o hipertensión resultaron más propensos a pasar más tiempo sentados.

Tras ajustar el IMC, la presión arterial sistólica, el colesterol total, el colesterol HDL, el uso de estatinas, la diabetes tipo 2, el tabaquismo, los ingresos familiares, la educación, el estado civil, el empleo y la actividad física de moderada a vigorosa, y cada hora de tiempo de sedentarismo se asoció con un 10% más probabilidades de tener CAC (ratio de probabilidades ajustada 1,10; IC del 95%, 01.01 a 01.21, p = 0,035).

La actividad física de moderada a vigorosa fue ligeramente asociada con los modelos de CAC ajustados por edad, género y etnia, pero esta asociación desapareció después del ajuste de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales, como el tabaquismo, la diabetes, el índice de masa corporal, el colesterol y la presión arterial, añadió Kulinski. A pesar de que los participantes del estudio se ejercitaban sólo un promedio de 6 minutos al día, otros estudios en los corredores de maratón también han informado de que el ejercicio no se asoció con el CAC, señaló.

Lo que esto me sugiere es que los efectos cardioprotectores del ejercicio actúan a través de mecanismos alternativos” según Kulinski.

Algunos de los mecanismos sugeridos incluyen antiinflamatorios, aumentando el diámetro de la arteria coronaria y la circulación colateral, mejorando la estabilidad plaquetaria y, por supuesto, la reducción de los factores de riesgo cardíaco“.

 El lado positivo es que “reducir la cantidad de tiempo que se pasa sentado al día, incluso sólo 1 o 2 horas, podría tener un impacto significativo y positivo en la salud cardiovascular futura, y esto realmente debe ser investigado en estudios futuros“, dijo a los medios de comunicación.

Esto no significa que el ejercicio regular no sea importante para la salud cardiovascular. “Quisiera advertir a la audiencia que el ejercicio regular reduce aún más el riesgo, y puede hacerlo a través de un mecanismo distinto de la calcificación de las arterias coronarias“, dijo el moderador de la rueda de prensa y vicepresidente del CAC, el Dr. Richard Chazal.

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Estar sentado es malo para el cerebro, no sólo para el metabolismo o el corazón

Se ha comprobado que se produce una reducción del lóbulo temporal medio (MTL)

Pasar mucho tiempo sentado está relacionado con cambios en una sección del cerebro que es crítica para la memoria, según concluye un estudio preliminar realizado por investigadores de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, sobre adultos de mediana edad y adultos mayores.

Los estudios demuestran que pasar demasiado tiempo sentado, igual que fumar, aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca, diabetes y muerte prematura. Los investigadores de UCLA querían ver cómo el comportamiento sedentario influye en la salud del cerebro, especialmente en las regiones del cerebro que son fundamentales para la formación de la memoria.

Investigadores de UCLA reclutaron a 35 personas de entre 45 y 75 años y les preguntaron sobre sus niveles de actividad física y el número promedio de horas por día que pasaron sentados la semana anterior. Cada persona se había sometido a una resonancia magnética de alta resolución, que proporciona una vista detallada del lóbulo temporal medial, o MTL, una región del cerebro involucrada en la formación de nuevos recuerdos.

Los investigadores encontraron que el comportamiento sedentario es un importante predictor de reducción de la MTL (Lóbulo Temporal Medial) y que la actividad física, incluso a niveles altos, es insuficiente para compensar los efectos nocivos del sedentarismo durante periodos prolongados. Este estudio no prueba que sentarse demasiado provoca estructuras del cerebro más delgadas, sino que más horas sentadas se asocian con regiones más delgadas, dicen los investigadores.

Además, los autores del estudio se centraron en las horas dedicadas al sedentarismo, pero no preguntaron a los participantes si descansaron durante ese tiempo. Los investigadores esperan seguir a un grupo de personas durante más tiempo para determinar si sentarse provoca el adelgazamiento y qué papel podrían desempeñar el género, la raza y el peso en la salud del cerebro relacionada con la postura de sentado.

La reducción del MTL puede ser un precursor del deterioro cognitivo y la demencia en adultos de mediana edad y adultos mayores. La reducción del comportamiento sedentario puede ser un posible objetivo para las intervenciones diseñadas para mejorar la salud cerebral en personas con riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer, según los autores.

→→ Para terminar, un vídeo sobre el psoas-ilíaco, protagonista en este tipo de patologías (NOTA: aunque al principio se repiten algunas palabras, enseguida se normaliza)

Fuentes:

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=90281&uid=439794&fuente=inews

http://www.emol.com/noticias/Tendencias/2014/02/10/739938/Conoce-las-enfermedades-que-se-derivan-de-estar-sentado-8-horas-diarias.html

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/06/26/dolordossiers/1182853371.html

http://nutricionysalud-enlinea.blogspot.com.es/2014/07/pasar-muchas-horas-sentado-es-peligroso.html

https://www.infobae.com/tendencias/2018/05/23/que-es-y-como-prevenir-el-sindrome-del-oficinista-un-mal-que-afecta-al-20-de-los-empleados/

Estar sentado es malo para el cerebro, no solo para el metabolismo o el corazón

http://www.eltribuno.info/salta/nota/2017-5-2-1-15-52–el-sedentarismo-es-la-epidemia-del-siglo-y-la-gente-tiene-derecho-a-saber-que-hacer

El sedentarismo está asociado a la cantidad de grasa alrededor de los órganos internos

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