Medicina Preventiva, Nutrición

El brócoli y el “sulfurofano”en el cáncer

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Historia del brócoli

Las variedades más antiguas del brócoli ya se cultivaron en la época Romana, por este motivo el brócoli también se llama Brassica Italiana.

El brécol (Brassica oleácea itálica) es un miembro de la familia de las crucíferas (Brassica oleácea), que se cultivó hace ya 6000 años, así que probablemente es la hortaliza más antiguamente cultivada. La literatura de la antigüedad y de la época medieval está repleta de referencias sobre la col. Las primeras variedades del brócoli provienen probablemente de la época Romana. Se supone que los romanos buscaron una col con una floración llamativa. El brócoli como lo conocemos hoy en día se ha distribuido durante el siglo 19 y 20 desde Italia al  resto del mundo. El nombre es procedente de la palabra italiana “brocco” que significa “brote” (del  latino “brachium”, que significa rama) que refiere a la forma típica de las flores que están unidas con pequeñas ramas al tronco compacto.

Mucho se oye hablar de los “alimentos anticancerígenos”. Pero siendo realistas, la ciencia pocas veces respalda estas afirmaciones. Lo que sí es cierto es que ciertos compuestos que aparecen en alimentos pueden tener un efecto sobre las células tumorales. Como por ejemplo el brócoli – en realidad, la familia a la que pertenece, las crucíferas – que contiene sulfurofanouna molécula natural con propiedades anticancerígenas.

Para entendernos: el brócoli no cura el cáncer. Un compuesto presente en el brócoli y afines actúa sobre ciertos ciclos de los tumores, e incluirlo en nuestra dieta es una buena idea. Pero como parte de unos hábitos de vida saludables.

Dicho esto, ¿para qué sirve el brócoli en lucha contra el cáncer? Como ya hemos dicho, la clave está en el sulfurofano. Esta molécula actúa sobre un elemento clave de la genética del cáncer: ayuda a regular los ARN no codificantes de cadena larga – long no-coding RNAs o lncRNAs en inglés.

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Estos lncRNAs son secuencias de ARN largas, que no se traducen a proteínas – y de ahí el nombre. Hasta hace poco se consideraban “ADN basura”, secuencias genéticas que no tenían función ninguna. Pero nada más lejos de la realidad.

Los lncRNAs cumplen una función fundamental: regulan la expresión génica. O al menos participan en ella de manera esencial.

En términos sencillos, estas secuencias sirven para “encender y apagar” ciertos genes. Y cuando dichos genes se descontrolan, las células comienzan a crecer de manera descontrolada, incluso a costa de otras células sanas. Vaya, lo que viene siendo un tumor.

Así que el sulfurofano regula los ARN que regulan los genes responsables del cáncer. Y esta es su acción anticancerígena, basada en sus propiedades bioquímicas. ¿Significa esto que el brócoli actúa contra el cáncer? La respuesta corta sería “no”.

La larga es, obviamente, más compleja. Sí es cierto que el sulfurofano actúa como antitumoral, pero las cantidades que recibimos de la dieta no resultan suficientes. Y a eso hay que sumarle que este compuesto se metaboliza y degrada durante su paso por nuestro organismo.

Se puede extraer sulfurofano del brócoli y otras crucíferas para emplearlo como medicamento. Actuaría como complemento de otros medicamentos tales como la quimioterapia. Pero a diferencia de éstos, sólo actuaría en las células tumorales, mientras que la quimio afecta tanto a células sanas como cancerígenas.

Y tampoco lo haría sobre cualquier tipo de cáncer. De momento se ha demostrado la acción de los lncRNAs – y por tanto del sufurofano del brócoli – en cánceres de próstata, que se encuentran entre los más comunes entre hombres – obvio – en los países desarrollados. También tienen influencia en otros tipos de tumores, desde cerebrales a cánceres de pulmón pasando por los de colon, pero aún faltan investigaciones para determinar en qué grado influyen.

Así que sí, es bueno comer brócoli. Pero no va a curar el cáncer, en todo caso reducirá las posibilidades de tenerlo. Incluirlo en una dieta y estilo de vida saludable es la mejor opción.

Y desde el punto de vista médico, emplear el sulfurofano como medicamento que complemente otros tratamientos es la mejor opción cuando ya se presenta la enfermedad.

Además de lo citado, tiene más ventajas, que mencionamos a continuación:

Propiedades del sulfurofano del brócoli

– Inducción a desintoxicación: capacidad de “activar” los genes que producen las enzimas necesarias para la función celular óptima. Estas enzimas transforman las toxinas en sustancias hidrosolubles, que fácilmente pueden ser eliminadas. Este mecanismo puede ser la justificación para la relación entre el consumo de brócoli y la reducción del riesgo de cáncer.

– Antioxidante indirecto: El brócoli también contiene muchos antioxidantes, como los carotenoides, flavonoides, vitamina C, e isotiocianatos. La presencia de cisteína y metionina estimula además la producción de glutation, un antioxidante endógeno importante.

– Antiinflamatorio (cardiovascular, articular): En cada reacción inflamatoria se producen un exceso de radicales libres, que quedan durante el proceso inflamatorio.

Antibacteriana y micótico: Los productos residuales del sulfurofano y otros glucosinolatos son inhibidores potentes de la bacteria del ácido gástrico, la Helicobacter pilori , causantes de las úlceras gástricas.

– Modulación inmunológica: El sulfurofano ejerce un efecto sobre el sistema inmunológico. Entre otros estimula la respuesta inmunológica celular, la interleucina-2 y la gama Interferón.  Simultáneamente frena las citocinas pro inflamatorias.

– Influencia en el metabolismo del estrógeno: Esto conduce a (entre otros) una mejoría de las afecciones relacionadas con el sistema hormonal como los problemas de la menopausia, pero también los variedades de cáncer hormona dependientes.

Has aquí, sus propiedades. Ahora hablaremos de sus:

Indicaciones del sulfurofano del brócoli

Prevención de cáncer y apoyo terapéutico: Las investigaciones epidemiológicas han comprobado claramente que hay menos cáncer en gente que suele consumir muchas hortalizas de la familia de las crucíferas. Sobre todo en el cáncer de pulmón, colon, mama, vejiga y ovario, se han comprobado sus efectos

– Inhibición de la Helicobacter pilori

– Refuerzo inmunológico

– Protección solar: Una crema de los brotes del brócoli protege la piel contra el efecto dañino de los rayos UV nocivos. El sulforafano activa la producción de las enzimas dermoprotectoras que protegen la piel desde dentro por las células cutáneas. De esta manera reduce el riesgo de cáncer de piel.

– Salud cardiovascular: Con una reducción del nivel de Colesterol total y un aumento del Colesterol- HDL. También la disminución de la  cantidad de estrés oxidativo y la disminución del riesgo de las afecciones cardiovasculares como la hipertensión y la arteriosclerosis.

– Prevención de cataratas:  El tratamiento previo con sulfurofano protege las cataratas y las células de la retina contra el daño químico y foto-oxidativo.

– Afecciones degenerativas del sistema nervioso central: La inflamación es un factor importante del deterioro cognitivo y de las enfermedades relacionadas. Los ingredientes del brócoli que conducen a la inducción de las enzimas fase II evitan el envejecimiento relacionado con la inflamación del sistema nerviosa central,

El brócoli, posible arma secreta contra la diabetes

El sulforafano, un compuesto natural que se encuentra en los vegetales crucíferos, amortigua la producción de la glucosa por las células hepáticas.

El extracto concentrado de brotes de brócoli puede ayudar a los pacientes con diabetes tipo 2 a controlar su azúcar en la sangre, según un nuevo estudio publicado en “Science Translational Medicine”. Los resultados de la investigación podrían ofrecer una alternativa muy necesaria para abordar la enfermedad, que se ha convertido en una epidemia mundial.

La diabetes tipo 2 afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo y hasta el 15% de los pacientes no pueden tomar el fármaco de primera línea metformina debido a los riesgos de daño renal. Buscando un camino más viable, Annika Axelsson, del Lund University Diabetes Centre, en Malmö, Suecia, y sus colegas utilizaron un enfoque computacional para identificar compuestos que podrían contrarrestar los cambios de expresión génica asociados a la diabetes tipo 2.

Los investigadores construyeron una firma para la diabetes tipo 2 basada en 50 genes y usaron conjuntos de datos de expresión disponibles públicamente para analizar 3.852 compuestos para fármacos que potencialmente podrían revertir la enfermedad. El compuesto químico más prometedor —el sulforafano, un compuesto natural que se encuentra en los vegetales crucíferos– amortiguó la producción de la glucosa por las células hepáticas que crecen en cultivo y desplazó la expresión génica del hígado lejos de un estado enfermo en ratas diabéticas.

Cuando los científicos dieron extractos concentrados de brócoli a 97 pacientes con diabetes tipo 2 en un ensayo controlado con placebo de 12 semanas, los participantes obesos que ingresaron en el estudio con enfermedad mal regulada demostraron niveles de glucosa en sangre en ayunas significativamente menores que los controles.

Los autores dicen que desarrollar las firmas genéticas para investigar grandes depósitos públicos de datos de expresión génica podría ser una estrategia valiosa para identificar rápidamente compuestos clínicamente relevantes.

Fuentes:

http://www.naturafoundation.es/monografie/Brassica_it%C3%A1lica.html

https://es.noticias.yahoo.com/como-funciona-el-brocoli-en-la-lucha-contra-el-cancer-084325019.html

http://www.jnutbio.com/article/S0955-2863(16)30565-4/abstract

https://es.wikipedia.org/wiki/ARN_no_codificante#Cancer

https://es.noticias.yahoo.com/blogs/apuntes-naturaleza/explican-la-funci%C3%B3n-del-adn-basura-071641189.html

Science Translational Medicine

Lund University Diabetes Centre

Imagen:

https://image.slidesharecdn.com/rna-130302235238-phpapp01/95/rna-structure-types-and-functions-32-638.jpg?cb=1362269697

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