Pediatría

Lactancia materna

00 - lactancia-materna 01

Las glándulas mamarias se preparan para la lactancia desde la adolescencia donde se experimenta un aumento en el tamaño de las mamas, areola y pezón.

Los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo provocan el crecimiento mamario, un aumento de los conductos y los alvéolos, estableciendo el punto inicial y formal de la lactancia. Es el lactante el que estimula la producción y secreción de la leche.

La lactancia es un período de la vida en el que la madre ofrece al recién nacido un alimento adecuado a sus necesidades, la leche materna, no sólo considerando su composición sino también en el aspecto emocional, ya que el vínculo afectivo que se establece entre una madre y su bebé constituye una experiencia especial, singular y única.

Gran parte del éxito de la lactancia materna depende de nosotros los pediatras y ginecólogos debido al papel fundamental en la promoción, orientación y apoyo sobre este tema, que nos permite trasmitir a las madres y sus familiares determinación, seguridad y en definitiva la confianza necesaria para iniciar y continuar amamantando.

Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información, del apoyo de su familia y del personal de salud.

Las ventajas de la lactancia materna son bien conocidas:

– Es la forma ideal de aportar los nutrientes y defensas que necesitan los bebés para un   crecimiento y desarrollo saludables.

– Es la forma más económica de alimentarlos.

– Establece un nexo de unión insustituible entre el bebé y su madre.

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses y la introducción de alimentos apropiados para la edad a partir de entonces, pudiendo mantener la lactancia materna hasta los 2 años o más, sin embargo es la madre quien tiene que decidir cómo quiere alimentar a su bebé, aunque el/la profesional de salud deben:

1 – Asumir la responsabilidad de que esa decisión se tome con una información adecuada sobre la lactancia materna y sus ventajas.

2 – Prestar el apoyo necesario para que la lactancia sea una experiencia exitosa.

¿Cómo podemos dar un consejo adecuado?

Al hablar de lactancia materna se suelen cometer dos errores: en primer lugar dar por supuesto que amamantar es “muy sencillo” y en segundo lugar agobiar a la madre con normas y prohibiciones excesivas. Es frecuente que al iniciar la lactancia surjan dudas y problemas como por ejemplo: retraso en la subida de la leche, dolor por ingurgitación mamaria, grietas en los pezones, producción insuficiente, cansancio materno en el post parto, que en definitiva si no se corrigen rápidamente pueden hacer que la madre se desilusione, tenga miedo y abandone la lactancia.

Es por esto que del adecuado manejo durante los primeros días y semanas dependerá que amamantar sea un placer o un calvario.

Entre los pilares fundamentales que nos permitirán aconsejar adecuadamente a las madres, quizás los más importantes son:

1 – Conocer a fondo la Anatomía y fisiología mamaria

2 – Enseñar la técnica correcta para cada caso en particular

3 – Proporcionar información de forma rápida, clara y sencilla sobre los problemas y   dificultades  más frecuentes y la forma de solucionarlos.

Anatomo-fisiología

La glándula  mamaria cuenta con unos elementos esenciales llamados lóbulos mamarios, que se hallan englobados bajo una misma estructura cutánea y separados entre sí por islotes de grasa, su número puede variar entre 15-20.

Cada lóbulo está conformado por un número variable de lobulillos, cada uno de los cuales tiene de 10 a 100 alvéolos, que son considerados como la unidad funcional básica de la mama.

Cada alvéolo está constituido por células epiteliales rodeadas de células mioepiteliales, las cuales circundan también a los conductos galactóforos. Para comunicarse a través del pezón, con el exterior, cada lóbulo cuenta con un conducto galactóforo que en su extremo distal presenta una dilatación sacular conocida con el nombre de seno lactífero. Por último el Pezón rodeado de su Areola, presentan otras estructuras derivadas del epitelio: glándula sudoríparas, sebáceas y lácteas (glándula de Montgomery).

Con la pubertad, los estrógenos estimulan la proliferación de conductos galactóforos y la formación de esbozos alveolares, siempre y cuando exista un adecuado equilibrio endocrino que requiere la presencia de: insulina, cortisol, hormona de crecimiento, prolactina y tiroxina. Corresponderá a la progesterona el adecuado crecimiento de estos alvéolos.

En ausencia de las hormonas no sexuales antes mencionadas, el efecto de los estrógenos y de la progesterona aisladamente o combinados nunca conseguirá una maduración mamaria óptima.

Durante el embarazo, la inhibición hormonal se acentúa. Al aumento de los niveles de estrógenos y progesterona, se suman las cantidades elevadas de hormona de crecimiento de origen placentario que al principio junto con la insulina y el cortisol y después junto a la prolactina, condicionan la diferenciación final de la célula alveolar hasta completar una célula láctea madura.

Por otra parte, tras el parto los niveles de estrógenos y progesterona caen dramáticamente, la succión favorece la producción de cantidades elevadas de prolactina aunque de corta duración, que, con los niveles altos de cortisol y oxitocina contribuirán a favorecer la secreción láctea.

1 – La prolactina actúa sobre los alvéolos, manteniendo la secreción de cadena, ácidos grasos y lactosa y sobre el volumen de secreción.

2 – La oxitocina actúa sobre las miofibrillas que al contraerse, ordeñan las luces alveolares y los conductos galactóforos.

3 – Bases para una Técnica correcta.

La técnica adecuada a la hora de amamantar es fundamental.

Existen algunos aspectos importantes a tener en cuenta como: la posición tanto de la madre como del bebé, la duración y el procedimiento en sí mismo.

Posición de la lactancia materna

Existen muchas posiciones, pero la más adecuada en cada momento, será aquella en la cual la madre y el niño se encuentren más cómodos, ya que pasarán muchas horas al día amamantando.

Ante todo, debe estar cómoda y tener al bebé lo más cerca posible (se recomendará seguir esta regla: “ombligo con ombligo” o “barriga con barriga”).

Independientemente de la postura que adopte, debe acercar al bebé al pecho y no el pecho al bebé. De esta forma evitará el dolor durante la succión y la formación de grietas. A continuación se muestran las posiciones para realizar una correcta lactancia materna.

Duración de la lactancia materna

En la actualidad la recomendación general es amamantar a demanda siempre y cuando sea posible. Cada bebé tiene su propio ritmo de alimentación, como cada madre tiene su propio ritmo de salida de leche. Por ello, la madre y su bebé se regulan entre sí. Hay quienes maman durante 20 minutos y, sin embargo, reciben la misma cantidad que otros bebés en 4 o 5 minutos. Si la posición de la boca es correcta y la madre no siente dolor, no hay motivo para limitar el tiempo de succión, en caso contrario puede ser conveniente acortarlo. Los lactantes que succionan con mucho interés pueden llegar a obtener el 80% de la leche del pecho en menso de 4 minutos, mientras que aquellos que succionan con poca fuerza pueden demorar más de 15 minutos en obtener esa cantidad de leche.

Se debe ofrecer siempre que sea posible los dos pechos, empezando por el último que se haya ofrecido, si en el pecho hay todavía mucha leche, en la próxima toma se empieza por ese mismo y se vaciará la leche acumulada. Si molesta la leche que queda se puede exprimir un poco y aplicar frío. Para algunas madres, sobre todo aquellas que han sufrido cesárea, partos complicados y/o prolongados puede suponer una gran molestia o esfuerzo ofrecer los dos pechos en cada toma, por lo cual amamantar con un pecho cada vez durante estos primeros días puede ser una alternativa correcta hasta que desaparezcan las molestias.

Procedimiento de la lactancia materna

Antes de dar el pecho debe lavarse las manos y tener a mano aquello que se vaya a necesitar como agua, cojines, toalla, etc.

Independientemente de la postura adoptada, debe ser el bebé quien se acerque al pecho y no el pecho al bebé, como hemos explicado anteriormente. Para conseguirlo, se le estimula rozando con el pezón su labio inferior, así abrirá la boca “de par en par”, sus labios deben abarcar no sólo el pezón sino también buena parte de la areola.

00 - lactancia-materna 1

Si hiciera ruido al succionar podría significar que no tiene la postura correcta.

Si con la succión traga aire, es aconsejable facilitar el eructo, para lo cual basta con mantener al niño o la niña apoyada sobre el hombro de la madre o sobre el del padre o pareja. No es necesario dar golpecitos, con un suave masaje en la espalda es suficiente. Tampoco es necesario estar mucho rato, si no eructa en 2 minutos se recomendará acostarle.

Apoyo rápido, de forma clara y sencilla

Además de la educación e información que se le pueda brindar a las madres, pareja y familiares en referencia a la lactancia materna, problemas frecuentes y soluciones, quizás resulta muy importante y útil observar una toma de pecho sobre todo en los casos donde el amamantar está dando problemas y agobia a la paciente. Son madres que suelen estar muy abatidas, con sentimiento de impotencia e inutilidad, por lo cual conviene observar cuidadosamente el proceso antes de opinar y sugerir cambios.

Se puede valorar entre otras cosas:

– Posición de la madre y del bebé

– Sujeción del pecho con la mano: que en algunos casos puede dificultar el paso de la leche

– Posición y movimientos de la boca del lactante

– Sonido de deglución

– Reflejo de eyección (si es exagerado puede llenar demasiado rápido la boca del bebé que se defenderá retirándose, o por el contrario un reflejo débil que puede requerir ordeñar un poco la mama antes de ofrecerla)

– Un error frecuente es empujar la cabeza del niño para forzar que se aproxime al pecho, generalmente el bebé responde estirando el cuello hacia atrás , alejándose del pecho.

¿Qué ocurre con la lactancia materna en las mandíbulas del bebé?

En el recién nacido, la mandíbula tiene un tamaño inferior en relación al maxilar superior. La succión del pecho ayuda a que la mandíbula adelante su posición, dando lugar a una mejor relación entre el maxilar y la mandíbula.

00 - lactancia-materna 0

Posición de la mandíbula con lactancia materna y con el biberón

Además, esta misma succión hace que se fortalezca la musculatura masticatoria y facial, basica para el desarrollo posterior de los maxilares.

Este adelanto de la mandíbula no ocurre al succionar el bebe la tetina del biberón, por lo que no se fortalece la musculatura masticatoria y facial.

La ejercitación de la musculatura al realizar la lactancia materna disminuye en casi un 50% las probabilidades de tener maloculsiones dentarias futuras.

Estudios odontológicos recientes indican que la ausencia de lactancia materna o un periodo corto de lactancia materna están relacionados con la instauración de hábitos nocivos de succión y/o deglución, que puede conllevar a posteriores alteraciones dentales y maxilares.

La lactancia materna no es solo un fenómeno nutricional-inmunológico, sino que representa la fuente de un lazo afectivo importante entre la madre y el bebé, cuando es exitosa representa una fuente inagotable de placer, por esto nuestro objetivo como personal de apoyo es garantizar las mejores condiciones para que este proceso se desarrolle adecuadamente.

00 - lactancia-materna 4

Fuente:

http://pediaskin.es/backend/articulos/articulo/lactancia-materna-consejos-y-tecnica-para-amamantar-satisfactoriamente

Más Información:

http://www.consejerodelactancia.com/hints/hints1.html

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/claves-para-amamantar-con-exito/posturas-y-posiciones-para-amamantar/

About The Author