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Medicina Deportiva

Necesidad del Espacio Articular

“La disminución del espacio articular, indica pérdida del cartílago articular”

Aclaración de algunos conceptos que rodean al espacio articular:

Componentes de las Articulaciones Sinoviales:

Cartílago Articular: está recubriendo los extremos articulares de los huesos, facilitando el movimiento y evitando el desgaste de los huesos. Es de carácter hialino.

Superficie articular del hueso

Cápsula articular: está formada por heces de fibras colágenas que encierran por completo los extremos de los huesos y los mantienen fijos entre sí.

Ligamentos: colaboran con la anterior en el mantenimiento de la unión ósea. Pueden ser intra o extraartículares.

Menisco: formaciones constantes, fibrocartilaginosas, situadas dentro de la cavidad articular.

Membrana Sinovial: recubre la superficie interior de la cápsula articular en los bordes del cartílago, la lubrica y facilita su desplazamiento. Compuesta por tejido conjuntivo y dos tipos de células las fagocitarias y de síntesis de líquido sinovial.

Cavidad Articular: es el espacio comprendido entre las superficies articulares de los huesos. Está limitada por la membrana sinovial y llena de líquido sinovial. A veces puede estar dividida total o parcialmente por discos y meniscos articulares.

El líquido Sinovial es un líquido que se produce en la membrana celular por ultrafiltración plasmática. Se producen pequeñas cantidades y su misión es lubricar y nutrir el cartílago articular.

Ahora comparemos lo que sucede entre las articulaciones mecánicas y humanas:

– Mientras que las articulaciones mecánicas deben estar ajustadas con la menor tolerancia posible, las humanas  se hayan laxas cuando están sanas.

El imperativo mecánico es que no debe existir ningún juego entre las piezas móviles, ya que ello conduciría a un deterioro rápido.

– En cambio, el imperativo en las articulaciones biológicas es que debe existir un vacío o espacio entre las dos piezas móviles para garantizar su buen funcionamiento.

Cuando a las articulaciones humanas les falta ese “espacio” entre las piezas móviles se dice que están pinzadas, aspecto visible radiográficamente. Entonces aparecen dolores y desgastes prematuros por la artrosis.

Las articulaciones mecánicas tienen necesidad de una película de aceite entre las superficies, so pena de bloquearse; del mismo modo, las articulaciones del hombre poseen un lubricante natural, el líquido sinovial, producido por secreción interna.

La cantidad de líquido puede ser suficientemente importante como para provocar una limitación simétrica, descrita como derrame sinovial, que produce dolor al extender o flexionar la rodilla.

derrame_sinovial

Cápsulas y ligamentos: protección pasiva de las articulaciones.

Para ganar amplitud articular es indispensable trabajar en primer lugar el sistema de protección activo representado por los músculos. Comprender que tirando de los músculos se debilita la primera línea de defensa de las articulaciones constituye el primer paso hacia el estiramiento razonado, o sea “justo lo necesario”. Para ello debemos saber:

¿Por qué es útil alargar los músculos?: objetivo preciso.

¿Hasta dónde debemos llegar para obtener lo que buscamos?:

 LÍMITES

Una vez se han alargado cuidadosamente los músculos, puede procederse al estiramiento de cápsulas y ligamentos, con la condición de hacerlo con decisión e invertir en ello bastante tiempo. Se trata en efecto de lo que se conoce como memoria del tejido, que vuelve sin cesar  a su longitud inicial.

Sin embargo, la deformación del tejido puede producirse de dos maneras:

Por una tracción brutal, muy breve, que sobrepasa el umbral de resistencia e induce una deformación plástica permanente, dando como resultado una laxitud ligamentaria excesiva que deberá ser reparada por el cirujano.

Por la repetición constante de una tensión en posición desfavorable, como sería lo rodilla en recurvatum de una persona paralizada del miembro inferior (en este caso la rodilla no está protegida por los músculos que la envuelven)

Las aponeurosis, tendones y ligamentos forman parte de los tejidos blandos, que presentan algunas similitudes con otros cuerpos blandos, tipo caucho, el cual es capaz de repararse después de una lesión. Cuando se hunde un objeto punzante en el látex, después de retirarlo se observa que el material borra la “cicatriz”.

En cierta medida el tejido de colágeno es parecido. Como otros cuerpos blandos, posee memoria de su forma original. El colágeno “conoce” la longitud ideal que le ha sido asignada por el crecimiento y tenderá siempre a volver a esta longitud conocida, tanto en la columna vertebral como en otras partes.

Aunque está dotado para resistir las tracciones, el tendón (o el ligamento) puede a veces ser sorprendido por la aplicación súbita de una tracción violenta. Los dos ejemplos deportivos más corrientes son los esguinces de tobillo y de rodilla. La curva de alargamiento del tendón refleja este fenómeno.

extensibilidad_ligamento01

Las 3 fases de extensibilidad de un ligamento (tejido de colágeno):

  1. En condiciones normales: poca tensión en tracción implica un alargamiento consiguiente (deformación).
  2. El ligamento ha sobrepasado los límites habituales (sensación de torcedura de un tobillo): la misma intensidad de tensión induce poco alargamiento; la pendiente de deformación es rápida.
  3. El límite de histéresis (Fenómeno por el que el estado de un material depende de su historia previa. Se manifiesta por el retraso del efecto sobre la causa que lo produce) posible ha sido sobrepasado: el colágeno está en la fase de deformación plástica permanente y no volverá más a la longitud original. Si la tracción persiste, se produce la rotura

extensibilidad_ligamento02

Si antes hemos hablado que necesitamos el espacio articular porque su disminución implicaría una disminución del cartílago articular y con ello la evolución a una artrosis, es necesario reflexionar antes de estirar excesivamente los músculos. Una amplitud muy grande en las articulaciones no es forzosamente una característica favorable ya que priva a la cápsula y a los ligamentos de defenderse, lo que a largo plazo puede provocar deformación y dolor.

Muchas actividades deportivas implican una actividad muscular excéntrica intensa, necesaria tanto para obtener un rendimiento máximo como para proteger las articulaciones, las sinoviales y los tejidos periarticulares.

Además, las contracciones excéntricas vigorosas son necesarias para amortiguar la recepción de los saltos en atletismo, baloncesto, voleibol, esquí, etc.

El cartílago posee células llamadas condrocitos, que ocupan cavidades pequeñas denominadas lagunas dentro de la matriz extracelular que secretan. La sustancia del cartílago no esta vascularizada ni recibe nervios o vasos linfáticos; reciben su nutrición de vasos sanguíneos de tejidos conectivos circundantes mediante difusión a través de la matriz. La matriz esta compuesta por glucosaminoglicanos y proteoglicanos, que mantienen una íntima relación con fibras de colágena y elásticas incluidas en la matriz. La flexibilidad y resistencia del cartílago a la compresión permiten que funcione como un absorbedor de choques y su superficie lisa permite un movimiento de las articulaciones del cuerpo casi sin fricción.

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