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Medicina Deportiva

El deporte en trasplantados

Son muchos los que tienden a pensar que las personas que han recibido un trasplante deben olvidarse de realizar ejercicio físico. ¡Y están absolutamente equivocados! Los expertos mantienen que la actividad física ayudará a optimizar el funcionamiento del órgano trasplantado (gracias al aumento de riego sanguíneo que éste recibirá), reducirá los efectos secundarios de los medicamentos inmunosupresores, ayudará a prevenir problemas cardiovasculares e incluso reducirá la posibilidad de padecer hipertensión y diabetes.

Sí es cierto que hay ciertas disciplinas deportivas que es preferible evitar, como son los deportes de contacto que impliquen un riesgo de lesión del órgano trasplantado y entre los que se encuentran el kárate, rugby o fútbol. Es muy conveniente sin embargo practicar tenis, golf, natación o ciclismo, por ejemplo.

La actividad física también generará beneficios mentales en estos pacientes; el hecho de realizar ejercicio físico permite al cuerpo producir una serie de hormonas entre las que destacan las endorfinas, responsables de que sintamos felicidad, tranquilidad y hasta euforia. Reducen la ansiedad, el estrés e incluso el sentimiento de dolor.

Por otra parte reporta grandes beneficios, pues “se ven favorecidos en dos niveles: el físico y el emocional. En el primero, con sólo realizar deporte durante seis meses el paciente se encuentra mejor, las analíticas van más ajustadas y después hay un factor psicológico importante, ya que su encuentran mucho más a gusto. También socialmente mejora su comportamiento, ya que los entrenamientos y las competiciones son un punto de intercambio de experiencias entre diferentes trasplantados.

Pero no se quedan ahí las bondades del ejercicio. La medicación inmunosupresora que reciben los trasplantados comporta altos niveles de lípidos, de colesterol y de triglicéridos, alteraciones de glicemia que pueden ir acompañadas de problemas musculares u óseos que el deporte puede prevenir.

 Hay vida deportiva después de un trasplante? En nuestro país hay muchos ejemplos. Como muestra la web www.deporteytrasplanteespana.com. En ella se pueden leer testimonios de personas que han necesitado de un trasplante, ya sea de hígado, de médula ósea o de riñón, y siguen haciendo deporte por varios objetivos:

Los cuatro principales motivos por los que hemos creado la Asociación Deporte y Trasplante España y por los que competimos en campeonatos nacionales e internacionales son los siguientes:

1.- Concienciar a la sociedad de la importancia de la donación de órganos, médula ósea y sangre. Gracias a estas donaciones se salvan vidas, incluidas las nuestras, y es por ello que nosotros luchamos por difundir el mensaje de la donación, porque son muchas vidas las que faltan por salvar.

2.- Transmitir un mensaje de esperanza a todas esas personas que están pasando por una dura enfermedad y precisan de un trasplante para su curación. Mediante la divulgación de nuestras hazañas deportivas intentamos dar todo nuestro apoyo y ánimos a todas esas personas, transmitiéndoles que existe vida después de un trasplante, una vida muy sana y muy digna.

3.- Permitirnos el lujo de competir al máximo nivel posible y saborear las sensaciones tan placenteras que provocan las competiciones, representado no solo a nuestro país, sino también a la sanidad pública española, una sanidad que nos ha permitido estar ahora vivos.

4.- Fomentar el deporte en las personas trasplantadas. La práctica del deporte es muy saludable, tanto antes como después del trasplante y permite una reinserción mucho más cómoda en la sociedad después de una larga enfermedad.

Razones para recomendar actividad física y ejercicio

Recuperación de la forma física debido al deterioro que le ha supuesto el mal funcionamiento de un órgano vital. Se ha podido producir diabetes, hipertensión, deterioro muscular y fragilidad ósea. Los pacientes pendientes de un trasplante renal tienen un mayor riesgo de sufrir fracturas. Los que precisan de un trasplante cardíaco, padecen hipotensión y síncopes, así como fatiga por la escasez del aporte sanguíneo tanto al cerebro, pulmones y musculatura.
La mayoría de los pacientes no han realizado ninguna actividad deportiva en años.
– La alta prevalencia de factores de riesgo cardiovascular que pueden ser modificados por la realización de ejercicio físico regularmente.
– La actividad física optimiza el funcionamiento del órgano trasplantado debido a que se produce un aumento del riego sanguíneo que recibe dicho órgano.
– El ejercicio físico puede reducir o atenuar los efectos secundarios de la medicina inmunosupresora, imprescindible para evitar el rechazo del órgano trasplantado, y que deberá tomarse de por vida.
Reduce la posibilidad de padecer diabetes o hipertensión.

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Desde 1978 se celebran los Juegos deportivos para trasplantados. Se organizaron para demostrar y avalar los beneficios del ejercicio físico en este colectivo así como concienciar a la sociedad de la importancia de donar órganos. Actualmente, más de 50 países se han sumado a la competición, llegando a 1200 participantes por campeonato. También han servido para realizar test y pruebas a todos los participantes. De hecho, las conclusiones fueron que los niveles de capacitación cardiopulmonar eran similares a la población sana activa, incluso con menor porcentaje de grasa corporal.

En resumen, es conveniente y necesario que los pacientes sometidos a un trasplante hagan ejercicio de forma regular.

Sin embargo, no vale cualquier actividad deportiva. Hay que evitar aquellos deportes de contacto que puedan provocar daño o lesionar el órgano trasplantado como la lucha, kárate, rugby o fútbol.

En la lista de deportes de la Federación mundial de deportes para trasplantados se realizan campeonatos para verano e invierno. En el primer grupo se encuentran ciclismo, golf, natación, voleibol, tenis o squash. Para los de invierno, esquí de fondo, snowboard o esquí.

Las competiciones las dividen por grupos de edad, tanto para adultos como para niños. Como edad tope, 70 años o más; la mínima, para menores de 5 años.

Cuando un trasplantado inicia su práctica deportiva tras la operación, debe estar controlado por un médico del deporte o por entrenadores especializados. “Es importante que todos los pacientes, pero sobre todo los mayores de 40 años, pasen por una prueba de esfuerzo para conocer cuál es su estado físico”.

 Hay que buscar la responsabilidad del paciente en su tratamiento. No debe delegar la responsabilidad del trasplante en manos del médico o de los fármacos, sino que hay un campo muy importante que es de su incumbencia, como la nutrición o el deporte.

Referencias

http://www.revistabinter.com/2016/09/07/fran-sanz-transplantado-sin-limites/

http://www.outsidecomunicacion.com/corricolari/revista/pdf/correr343.pdf

 http://www.efesalud.com/noticias/juegos-mundiales-trasplantados-sudafrica-201/

http://www.valladoliddeporte.es/fasciculo/2012/11/deporte-despues-de-un-trasplante-38

http://www.masrendimiento.es/2013/02/vida-trasplantados-y-deporte.html

 

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